miércoles, 22 de octubre de 2014

CHEF



La primera crítica que vamos hacer en este blog es de la película "Chef", además también vamos a iniciar un nuevo espacio en el que combinaremos cine y comida. Y qué mejor forma de hacerlo que con un film denominado "Chef". Justo debajo de esta crítica pondremos tres recetas que aparecen en dicha película y que previamente hemos elaborado (y probado) tanto Teresa como un servidor.

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Chef es un película divertida, entretiene sin ser exageradamente condescendiente con sus protagonistas a los que pone a cada uno en su sitio. Carl (Jon Favreu) es un chef de un restaurante glamuroso que no entiende de presiones ni coacciones, hace sus comidas en función del éxito y no se deja llevar por su jefe Riva (Dustin Hoffman). Nos enfrentamos a un película en la que nos pone por delante la autodestrucción de las redes sociales, la capacidad de estas para llevarse por delante el trabajo de muchos años por una simple crítica... pero es a raíz de un incidente cuando la película comienza a coger velocidad y con ella su música.

El espectador se encontrará con multitud de recetas, algunas de ellas explicadas en toda su extensión (sándwich a los tres quesos, espaguetis al limón probados por la mismísima Scarlett Johansson o bocadillos cubanos) cada una de ellas acompañadas con una música variada y alegre. Música bailable, tropical, sabrosa. Carl decide apostar por un proyecto ansiado como es el de vender comida desde un camión, con la estimable ayuda de su ex mujer Inez (Sofía Vergara), de uno de sus compañeros de trabajo Martin (John Leguizamo) y su hijo pequeño Percy (Emjay Anthony), en ese momento, alejado de los grandes lujos, de las cenas de gala, de los inventos gastronómicos tan de moda en estos tiempos y que tanto daño han hecho al mundo de la cocina y al bolsillo de unos pocos, Carl se siente realizado, ha hecho realidad un viejo sueño y es feliz dentro de su bar ambulante. Esta película, sin querer ser pretencioso, es una lección de vida.

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Sándwich a los tres quesos (aparece en el minuto 19,50 de la película)




Aunque las tres recetas que nos trae esta película son fáciles de hacer, tal vez esta es la más sencilla de todas. Como ingredientes necesitaremos:

- Pan de sándwich (nosotros los hicimos con Pan de estilo mediterráneo, llevaba tomate, orégano y aceitunas) pero vale cualquier pan de molde.
- Tres quesos (en nuestro caso fueron: queso emmental, queso de oveja y queso cheda)
- Mantequilla
- Aceite

Preparación:

1. Untamos un poco de mantequilla en los dos trozos de pan para que se doren bien.
2. Colocamos sobre la parte sin mantequilla tres trozos de los diferentes quesos.


Espaguetis al limón (aparece en el minuto 13,48 de la película)




Ingredientes para dos:

- 200 gr de espaguetis
- 1 cebolla
- Cayena
- Cebollino
- Pimienta molida
- Sal
- Aceite
- Limón

Preparación:

1. Por un lado echamos un poco de aceite en la sartén y le añadimos la cebolla picada.
2. A continuación echamos una cucharada de cayena, un poco de pimienta molida y una pizca de sal.
3. Por otro lado habremos puesto los espaguetis a hervir.
4. Cuando la pasta esté lista la añadimos a la sartén junto con la cebolla y las especias. Lo dejamos rehogar durante unos minutos
5. Por último la servimos en un plato,vertiendo el zumo de limón y un cebollino bien picado.
6. Como elección podréis decorarlo con un poquito de pimentón y unas ramitas de cebollino.


Bocadillos cubanos (aparece a la 1h 08 min y 25 segundos de la película)





Ingredientes para dos:

- Pan ciapatta o romano.
- 1kg de carne de cerdo
- 4 ajos
- 1 cebolla
- Mostaza de dijon
- Caldo de pollo
- 2 hojas de laurel
- 4 limones
- 6 pepinillos pequeños
- Queso a su elección
- Aceite
- Comino
- Orégano
- Sal
- Pimienta

Preparación:

1. Echamos aceite sobre una olla y le añadimos los ajos sin pelar. Los dejaremos hasta que estén bien fritos.
2. En un mortero pondremos: media cucharada de comino y media cucharada de orégano y lo mezclaremos bien.
3. Retiramos los ajos y le echamos la carne de cerdo con una poco de sal y le añadimos la mezcla de las especias. Movemos la carne para que se impregne de todas las especias y dejamos que se frían.
4. A continuación le echamos a la carne una pizca de pimienta, el zumo de limón, (también pueden echarle zumo de naranja o ambos), dos vasos de caldo de pollo, la cebolla que habremos cortado en aros finos previamente y 2 hojas de laurel. Lo movemos todo bien y lo dejamos cocinar durante unos 40 minutos. 

5. Una vez cocinado, apartamos la salsa o caldo y troceamos la carne en tiras finitas ( aunque también se puede hacer con filetes). También apartaremos la cebolla.
6. Calentamos el grill o plancha.
7. Untamos sobre el pan la mostaza de dijon, después hacemos lo propio con la salsa que nos ha dejado la carne y esparcimos la carne por el pan, a continuación la cebolla, los pepinillos, y un par de lonchas de queso.

8. Colocamos el bocadillo sobre la plancha hasta que se doren. 






martes, 14 de octubre de 2014

Crónica de Cáceres




CRÓNICa de CÁCEREs

En esta ocasión nuestro destino elegido fue la Comarca de la Vera, al norte de Cáceres, aunque también aprovechamos nuestro viaje para visitar la propia Cáceres, Guadalupe y Trujillo.

Dentro de la comarca de la Vera, y entre la multitud de pueblos que la conforman, nosotros destacamos primero el de Jarandilla de la Vera. Por este lugar pasó el emperador Carlos V de camino de Yuste en Noviembre de 1556, el rey se hospedó en el Castillo de los Condes de Oropesa (hoy Parador Nacional). Este lugar de estilo plateresco, posee un patio de armas rectangular rodeado con pequeñas palmeras a los lados, en él podemos ver los escudos de los obispos, de los Álvarez de Toledo o de otros nombres ilustres, al igual que en la puerta nos encontramos con el escudo del águila bicéfala del emperador.

Dentro de este pueblo nos encontramos con el Puente medieval del Parral. Este puente lo cruzó Carlos V cuando se dirigía al Monasterio de Yuste. Se pude bajar en coche y los visitantes tienen un espacio para aparcar. Aquí nos vamos a encontrar la continuación de la Garganta Jaranda, un maravilloso caudal de agua con multitud de rocas de diferentes tamaños a ambos lados de la orilla. A medida que fuimos avanzando en el camino, dábamos con diferentes gargantas como la de Pedro Chete o San Gregorio.


La fisonomía de los pueblos de la Vera son prácticamente similares. Calles estrechas con balcones de madera. Pasear por Valverde de la Vera o por Garganta de la Olla es como transportarte a otro siglo. Sus plazas principales o sus iglesias conservan aún hoy toda la historia vivida por cada uno de ellos. En Garganta de la Olla pudimos degustar un revuelto de Morcilla con piñones y una variedad de quesos de la Vera en el Restaurante La Fragua (C/ Toril, 4).


Otro de los lugares visitados fue Guadalupe, su inmenso y famoso monasterio es visita obligada para cualquier persona que pase por allí. El que esto escribe destaca tres cosas de él. En primer lugar el Museo de los libros miniados, donde se conservan ciento siete códices, de los cuales 97 son cantorales de gran tamaño. Se les denomina miniados porque entre sus ilustraciones predomina el minio rojo. El segundo espacio a destacar es la capilla, denominada la "segunda capilla sixtina" en su interior podemos contemplar cuadros de Zurbarán entre los cuales está La ascención de San Jerónimo (llamada La perla de Zurbarán por el realismo en los rasgos faciales y en las vestiduras), por último destacar el museo de la pintura y escultura en el que nos vamos a encontrar cuadros de Goya (época negra), Rubens, Zurbarán e incluso uno atribuido a Miguel Ángel. También llama la atención del visitante un crucificado de marfil en el que su autor aprovechó la curvatura del cuerno en su totalidad para dejarnos un impresionante escorzo de Jesucristo.


Monasterio de Guadalupe


Nuestras dos últimas paradas fueron en Cáceres y Trujillo. En la primera de ellas no pudimos disfrutar de mucho tiempo, pero sí que aprovechamos para disfrutar de la ciudad, pasear por su emblemática Plaza Mayor, sitio de encuentro de la juventud y rodeada de bares. En su época fue lugar de mercado, corridas de toros o juegos de cañas, a su vez nos adentrarnos por sus murallas. 

Entramos en la Santa Iglesia Concatedral de Santa María (situada en la plaza homónima), la iglesia más importante de la ciudad y en la que pudimos admirar al Cristo Negro (crucifijo gótico del siglo XIV) protagonista de una de las procesiones más importantes de su Semana Santa. Cerca de allí nos encontramos el Palacio de los Carvajal (familia que llega a Cáceres en el siglo XV procedente de Palencia) en ella podemos visionar el centro de interpretación turístico de la zona, así como una maqueta de la ciudad de Cáceres. 


Iglesia de San Francisco Javier


Otra de las iglesias a las que entramos fue la de San Francisco Javier (Plaza de San Jorge), con unas espectaculares vistas desde su campanario. Además de esto, el Palacio Episcopal, el Palacio del Mayoralgo, o el Palacio de los Golfines de Arriba y abajo son otros lugares de interés a los que nosotros no pudimos entrar. Donde sí entramos fue en La Tapería (C/Maestro Sánchez Garrido) en el que pudimos degustar una fabulosa ensalada de queso de cabra (lechugas, queso de cabra, anchoas, aceitunas negras, albahaca y crema balsámica) y un secreto a la pizza (secreto ibérico gratinado con queso bric, lacon, cebolla caramelizada, tomate natural, orégano y patatas panaderas)... sin duda de esta forma el turismo se ve de otra manera.

Por último visitamos Trujillo, con su Plaza Mayor presidida por el conquistador Pizarro, hay dos réplicas más, una en la ciudad de Lima y otra, que fue la primera en realizarse, en Buffalo (EEUU). El Museo de Pizarro es muy recomendable, todo está explicado de una manera muy pedagógica, tanto de forma escrita como a través de objetos y escenificaciones en relieve. Su plaza Mayor al igual que la de Cáceres fue lugar de encuentro de comerciantes y artesanos, hasta que se construyeron a su alrededor los palacios y casas señoriales que convirtieron este espacio en el centro neurálgico de Trujillo a partir del siglo XVI. Si quieren que les recomiende un sitio para comer El 7 de sillerías (C/ Sillerías), allí pueden probar la moraga trujillana (carne de cerdo con ajo y perejil) y el Zorongollo a la extremeña (ensalada de pimientos asados)

Prometemos volver a la zona y poder seguir contando nuestras andanzas y lugares de interés.


Más fotos de nuestro viaje... 
Arriba a abajo: Garganta de Jaranda, Casa rural y Monasterio de Yuste


Arriba: Vista de Cáceres.
Abajo (izq-dcha): Valverde de la Vera, Jaraiz de la Vera y Monasterio de Yuste



Monasterio de Guadalupe

Trujillo
Cáceres

jueves, 21 de agosto de 2014

Escapada a Ronda.




ESCAPADa A RONDa

Nuestra primera crónica de viajes nos ha llevado a Ronda en la provincia de Málaga. Tierra de bandoleros y toreros, por ella pasaron íberos, visigodos y musulmanes.

Nuestro camino comenzó en la Alameda del Tajo donde podemos encontrar multitud de miradores que nos dan una visión de la serranía de Ronda, de la Sierra de Grazalema o de la Sierra del Oreganal, cada uno de sus miradores está denominado de manera diferente aunque bien podrían llamarse “el mirador de los selfies” dada la cantidad de gente que se hace autorretratos con ese horizonte de fondo. Merece mucho la pena transitar por el paseo de los ingleses llamado así por la construcción a finales del siglo XIX de una línea de ferrocarril utilizada en su mayoría por turistas británicos.

Mirador de la Alameda del Tajo


La antingua Arunda o Izn – Rand Onda (la ciudad del Castillo) tiene como principal atractivo turístico la gran garganta que forma el río Guadalevín, más comúnmente llamado Tajo de Ronda, este precipicio de unos 100 metros de profundidad te infiere una sensación de vacío no apta para los que sufran vértigo.

Nuestra próxima parada fue la Casa del Rey Moro (calle Santo Domingo, 9) en la cual pudimos contemplar tanto su mina como sus jardines. Esta construcción fue creada por el Rey musulmán Abomelic como una estructura militar dado que Ronda estaba situada en un punto estratégico para controlar el reino nazarí de Granada frente a Castilla. Este lugar contaba con varios pozos (hoy cubiertos) que servían para la captación de agua. El visitante podrá comprobar que durante los 80 metros de escaleras en zig zag, hay gran cantidad de agua en alguno de sus escalones lo que hace un poco peligrosa tanto la subida como la bajada. Ahora bien, una vez llegado al punto final, podremos observar el río con sus aguas verdes cristalinas y unas vistas hacia arriba espectaculares.

Minas del Rey Moro


Salimos de la mina, y a mano izquierda, bajamos por unas escaleras para entrar en los jardines y así admirar sus cerámicas, sus estanques de nenúfares o su combinación de elementos botánicos como el cedro o las palmeras. Este espacio fue construido en el año 1912 por el paisajista francés Forestier, reconocido también por su trabajo en el Parque de María Luisa de Sevilla o en el Palacio de Líria de Madrid.

Jardines colgantes de Forestier


Para terminar no podía faltar la comida. Hicimos dos paradas: Una en el gastrobar “Tragatapas” (Calle Nueva, 4 bocacalle de la Plaza de España) donde degustamos entre otras cosas un exquisito salmorejo de remolacha, una zapata de carrillada gratinada o un mollete de panceta confitada con col y salsa chile. Una mezcla de sabores deliciosos. También fuimos al Bar “El lechuguita” (C/Virgen de los Remedios ,35 perpendicular a Calle Nueva ) en el que comimos una ventresca con salmorejo (se nota que mi pareja es de Lucena ) y una Bacalao con queso de cabra. Es un bar muy pequeño, con varias mesas fuera, pero con tapitas muy baratas que nos sirvieron para ahuyentar el calor de aquel día.


Más fotos de Ronda...
























martes, 19 de agosto de 2014

COULANT DE CHOCOLATE





COULaNT DE CHOCOLATe


Ingredientes para 4 culant
  • 115gr de chocolate fondant
  • 4 huevos
  • 75 gr de mantequilla
  • 75 gr de azúcar
  • 75 gr de harina
  • Cacao en polvo (opcional)


  1. Echamos los 4 huevos en un recipiente y con unas varillas lo batimos bien.
  2. Añadimos el chocolate fondant que habremos derretido previamente en el micrrondas y hacemos lo mismo con la mantequilla. De nuevo volvemos a batirlo hasta que todo quede bien espeso.
  3. Por último le echamos la harina y volvemos a mezclar hasta conseguir la crema.
  4. Huntamos las flaneras con mantequilla, cerciorándonos de que no queda ningún hueco vacío. Y las espolvoreamos bien con cacao para que cubra tanto las bases como las paredes.
  5. Rellenamos las flaneras con la crema previamente hecha y les damos unos golpecitos para que se asienten bien.
  6. Las dejamos reposar durante 12 horas en el frigorífico o durante 2 horas en el congelador, en este caso habrá que sacarlo 10 minutos antes.
  7. El horno estará precalentado a 225° y lo horneamos durante aproximadamente 10 minutos.
  8. Pasamos un cuchillo por toda la flanera para desmoldarlo con facilidad y le añadimos un poco de fruta o helado (de vanilla por ejemplo)



* Consejo: Probar horneando un coulant, si a la hora de desmoldarlo se desmoronan tendréis que ponerlo unos minutos más y si por el contrario al abrirlo no sale el chocolate líquido habrá que ponerlo unos minutos menos. Todo ello os ayudará para las próximas veces que los hagáis.

jueves, 7 de agosto de 2014

QUICHÉ DE QUESO





QUiCHÉ DE QUESo.

Ingredientes para 4 personas.

  • Pasta precocinada brisa
  • 200 gr de bacon o panceta
  • 100 gr de queso Emmental o gruyere
  • 4 huevos
  • 200 ml de nata líquida
  • 100 ml de leche
  • mantequilla
  • sal
  • pimienta molida


Preparación:
  1. Sobre el molde que utilicemos esparcimos muy bien un poco de mantequilla para que la pasta no se pegue. La pasta, que habremos tenido a temperatura ambiente, la colocamos en el molde. A continuación pinchamos sobre toda su superficie para que no se hinche en el momento de la cocción y la metemos en el horno (precalentado arriba y abajo a 180°) durante 15 minutos para que se quede crujiente.
  2. Freímos el bacón
  3. Cortamos a taquitos el queso emmental (o gruyere)
  4. En un recipiente mezclamos los huevos, junto con la nata, la sal, la pimienta y la leche
  5. Echamos sobre la pasta el bacon frito, el queso y después le añadimos la mezcla del paso anterior.
  6. Horneamos el horno a 170 ° durante 25 – 30 minutos. Pincharemos con un palillo para saber si está hecho.